miércoles, 15 de febrero de 2012

Solo tipear

Son tiempos en que las redes sociales son amas y señoras de cómo se informa la gente y transmite sus ideas. La instantaneidad y facilidad de leer (y escribir) 140 caracteres o subir alguna foto para que te llenen de loas se ha instalado en todos lados, hasta en los mismos medios de comunicación, que con tal de informar primero escriben un tweet con el primer dato al voleo que agarran (que después desmienten, corrigen o varias horas después completan como corresponde).

Pese a que me gusta la tecnología y procuro mantenerme al tanto siempre (menos en diseño web, ya sé, estoy trabajando en eso, son varios años que descuidé el tema), veo en las redes sociales demasiados defectos, que cualquiera de sus virtudes me parecen insignificantes, tanto que prefiero alejarme de ellas. Las conocí en terreno un tiempo prudente, corroboré todas mis opiniones, me fui y no las extraño.

Por lo detallado en el primer párrafo, abrir un blog con comentarios* de música, libros, cartoons y todas esas ñoñerías parece anticuado, pero Ryszard Kapuściński decía que los periodistas debemos tener un trabajo para vivir y otro que nos satisfaga, ya sea intelectual o emocionalmente. Sus palabras ahora hacen más sentido que nunca.

Así que aquí comienza este pequeño experimento, que no busca dar cátedra, evangelizar o situar a quien escribe como un iluminado que tiene por misión divina guiar al rebaño, que son los lectores, por el camino que los sacará de la ignorancia en la que han vivido (créanme que varios colegas piensan así). El único objetivo es escribir, nada más.


*Aquí solo habrán cuentos y comentarios, nada de críticas, pues éstas implican una experticia tal que quien escribe puede sopesar lo bueno y lo malo, siendo capaz de entregar fórmulas que permitan enmendar los errores cometidos en la obra o el objeto que se critica, y a mí entender, el 0,0000001% de quienes dicen ser "críticos" poseen los conocimientos empíricos para dar ese tipo de sentencias. Yo no pertenezco a ese porcentaje.